Al extranjero o al interior
pory Eduardo Gonzalez, abr.19, 2010, en Destinos
Hace poco conversando con un gran amigo, en compañía de su esposa, resaltó el tema de parar el trabajo y tratar de dedicar algunos días a un verdadero descanso. Se trata de una persona muy trabajadora, atendiendo su propio negocio y dedicándose a él más de 19 horas diarias.
De inmediato, mi rol de amigo se transformó en guía turístico pues, me jacto de ser un conocedor de la geografía nacional.
La conversación entonces se centró en un diálogo entre su esposa y yo, donde estábamos reclamándole al trabajador de tiempo completo, que pensara seriamente en reservar al menos una semana de descanso, y que yo me comprometería a orientarlos y hasta a compañarlos en algún viaje breve.
El primer aporte de mis amigos fue tratar el tema de los pasaportes, a lo cual me dispuse a dar una pequeña charla sobre que fue lo que inició el tema de conversación, y cuales son las posibilidades de esparcimiento.
Estoy seguro que para muchos, la poca experiencia con los viajes nacionales incide en sus voluntades para programar días de esparcimiento, para lo cual, voy a destacar la interrogante: ¿será realmente útil parar algunos días la producción, de tal manera que la retribución a nivel de esparcimiento valga la pena?. Para nadie es un secreto que el esparcimiento es una medida terapéutica y con la tendencia a mejorar nuestra manera de vivir, así que partiendo de esta premisa, no dudaremos de que la respuesta inmediata será: “claro que sí”; pero en el fondo, la interrogante que acabo de mencionar debería ser traducida como: ¿valdrá la pena gastarse X cantidad de dinero para distraerme?
La variable X es el centro del problema que puede doblegar las voluntades, como todos sabemos, en todas las facetas de la vida. Dependiendo de cada quién, la variable dinero será mas o menos importante, y basado en la evidencia, mis dos amigos le dan mucha consideración.
Para estos casos, no se debe dudar entonces que el turismo nacional es la solución. Sin dejar de ser universal, en nuestro caso, Venezuela, y la ciudad de Valencia, las opciones de esparcimiento son envidiables. Muy cerca de esta ciudad, marcada por un crecimiento industrial y urbanístico que puede resultar agobiante, tenemos el mar a menos de 45 minutos de camino, las mejores playas del país a menos de 2 horas, los bosques fríos y nublados de La Colonia Tovar y el Junquito a menos de 2 horas, los pueblos pintorescos de Miranda, Bejuma, Belén, Magdaleno, Canoabo, San Esteban, La Entrada, por nombrar algunos. Otros lugares, en los estados Lara, Yaracuy, Cojedes, Aragua y Miranda, tienen aún mucho más diversidad, y todos estos lugares también están muy cerca.
Recientemente, realicé un corto viaje que al principio parecía uno mas de tantos, pero se transformó en uno de los más gratificantes. Se trata de una visita de dos días al pueblo de Chuao, al que no se le llega por vía terrestre (excepto por excursiones a pié en senderos montañosos) sino por vía marítima.
El itinerario fue más o menos el siguiente:
- Salida a las 6:00AM desde la ciudad de Valencia y llegada a Maracay a las 6:45AM
- Ubicación de la carretera hacia Choroní iniciando la travesía a través de la montaña a las 7:00AM y llegada a Choroní a las 8:00AM
- Localización de un guía local, y posterior ubicación del estacionamiento del vehículo (cerca de BsF. 50 por noche), peñero para el desplazamiento por mar hacia Chuao (BsF. 25 por persona), y luego la salida a las 8:30AM
- Con la ayuda del guía, una vez en el la playa de Chuao, a 40 minutos de travesía por mar, se ubica la posada cerca del muelle y por una habitación matrimonial como para una pareja con un hijo pequeño, cuesta BsF. 150 la noche.
- Ya a partir de las 9:30AM, el disfrute del lugar es total, con lugares para comer los pescados mas frescos, y refrescarse con las bebidas que usted lleva o adquiere en el mismo lugar, en una playa muy limpia, no tan segura para niños pequeños pero con los cuidados pertinentes, disfrutan todos
- Retorno a la posada a las 9:00PM, luego de una breve caminata de unos 200 metros desde la playa
- Frente a la posada, a las 7:00AM del día siguiente, salida hacia el pueblo de Chuao, mediante una buseta que recorre poco menos de 4 Km en 15 minutos, por una vía recientemente reinaugurada, de concreto, por entre plantas de cacao, donde transitan no más de 20 vehículos, siempre los mismos… todo un espectáculo. Y que mágico es el pueblo de Chuao, con todas las comodidades para el turista. Aquellos más aventureros, pueden iniciar la caminata desde este pueblo hacia las cataratas “El Chorrerón”. Regreso a playa Chuao a las
- Con previo acuerdo del canoero, se fijó el punto de reunión en la playa de Chuao a las 11:00AM para partir vía marítima hacia otra de las playas de la región, llamada Valle Seco. El precio adicional de este tramo es BsF. 20 por persona, ida y vuelta. Luego de un desayuno muy económico pero bien nutrido en la playa Chuao, se llega luego a Valle Seco despues de 20 minutos vía marítima. Se disfruta ahora de una piscina natural muy buena para los chicos.
- Salida de Valle Seco a las 6:00 PM rumbo a playa de Chuao y la pernocta
- Retorno a Valencia en cualquier momento del día siguiente
Todo este recorrido y disfrute por menos de BsF. 1000, tres adultos y un niño pequeño, de dos a tres días, preferiblemente en época baja y en días laborales, para los que no toleran el bullicio, o cualquier otro día para los que se llevan la rumba siempre consigo.


